30.5.12

Big Data: ¿Presente, futuro u otra herramienta de Marketing?.


Businnes Intelligence, Virtualización , Gestión de identidades, Movilidad, Cloud Computing, cada año una tendencia tecnológica se convierte en “la canción del verano”, la de este año es el Big Data.

Según la Wikipedia, esa gran base de datos de sabiduría, los datos son ”una representación simbólica (numérica, alfabética, algorítmica, etc...), un atributo o característica de una entidad”, es decir, los datos responden a un concepto que viene siendo usado desde el comienzo de la existencia de la humanidad, y que han estado asociados a su evolución gracias al estudio de la información contenida en esos datos. A medida que esos datos han ido superando las capacidades humanas, se han ido utilizando sistemas que explotaban en mayor o menor medida esa información.

Pues bien, con la evolución tecnológica, esos datos han ido aumentando de manera exponencial, por lo que se requerían soluciones tecnológicas que dieran cabida a esas necesidades, primero en cuanto a la capacidad de alojamiento, luego a la velocidad de acceso, y después a la capacidad de extracción o de análisis. En los últimos años nos hemos acostumbrado a que la tecnología avance, y ya no nos extraña hablar de Petabytes, Exabyte, o Zettabytes, sabemos que todo lo que nos pongan lo vamos a terminar gastando, y en cuanto a la velocidad de los datos ya hablamos de kilobytes, megabytes y gigabytes, pero da igual, todo nos parece lento.

Esto indica que vamos asumiendo la evolución tecnológica e incluso vemos como “lo normal” que los sistemas vayan mejorando técnicamente para dar mejores coberturas a las crecientes necesidades.

¿Qué está pasando en cuanto a los tratamientos de los datos?, ya hemos visto que los datos generados no van a tener problema de alojamiento, y que el canal por el que se mueven va a ser suficientemente rápido, si necesitamos más la tecnología, ésta  nos va a acompañar, pero que pasa con el uso  que se hace de los mismos. Cuando los datos son estáticos y no los quiero exprimir mucho, los tradicionales cajas de cartón antiguas son suficiente, eso sería, si hablamos en términos tecnológicos o informáticos, los sistemas de ficheros de siempre, pero ¿qué pasa si queremos hacer un uso intensivo de esos datos?, pues que la caja se termina rompiendo, o que es sistema de ficheros se queda obsoleto.

A raíz de esta obsolescencia tecnológica en cuanto al tratamiento de los datos, que ya sabemos que va a pasar por el sólo hecho de llamarse tecnología, aparecen sistemas de como los sistemas Mainframe, los CRM´s, los ERP´s, los Data Wharehouse y por último los sistemas de Businnes Intelligence (BI). Si bien cada uno de estos sistemas tienen variaciones entre sí, todos se basan en la minería de datos o “ data mining”, y buscan sacar el mayor partido posible al análisis de esos datos, ya sean para mejoras comerciales, productivas, etc. Si bien los sistemas Mainframe y Data Wharehouse son mas conceptos de “almacén inteligente de datos”, los sistemas CRM, ERM, y BI aportan herramientas que permiten la creación de conocimiento en función de los datos que contienen esos repositorios

Si nos centramos en el análisis en las herramientas de BI que se pueden definir como “un conjunto de estrategias y herramientas enfocadas a la administración y creación de conocimiento mediante el análisis de datos existentes en una organización o empresa”, podemos entender este tipo de soluciones como uno conjunto de sistemas “inteligentes”, que ayudan a la toma de decisiones debido a que analizan en tiempo real, o lo más próximo al tiempo real posible, los datos que analiza.

En el momento en que los datos a analizar son extremadamente grandes, o vienen de elementos externos, no controlados por el entorno que lo estudia, es decir, no generados por la propia empresa, parece que los sistemas tradicionales se quedan cortos a la hora de dar resultado, por lo que aparecen las soluciones Big Data. Estos sistemas intentan interiorizar datos externos para el análisis propio de las empresas, esta información puede ser proveniente de redes sociales, gps´s, otras bases de datos de terceros, etc, y aportar una dimensión y un ámbito totalmente distinto a las posibilidades que había hasta el momento.

En algún evento donde se intentaba convencer del concepto de Big Data, se hablaba de introducir el sentimiento en el análisis de los datos, esto es, que desde ahora ya no son datos fríos, ya se analizan, hábitos, gustos, estado de ánimo, y demás componentes que nos influyen a la hora de la toma de decisión. Por otro lado, las típicas objeciones en cuanto a seguridad, protección de datos, privacidad, garantía de identidad, y demás conceptos, que desde hace muchos años vienen siendo bandera de las distintas empresas y profesionales que nos dedicamos y predicamos el uso responsable de la tecnología, parece que no preocupan demasiado ya que va a ser el día a día de este tipo de soluciones

Después de analizar la evolución tecnológica, sigue en el aire la pregunta del enunciado, es realmente el Big Data  un cambio de paradigma que modificará la manera de analizar los datos y por lo tanto de las posibles acciones para explotarlos, o simplemente es un proceso natural  de la evolución tecnológica a la que ya estamos acostumbrados, y no supone más que una respuesta lógica a los cambios que se están produciendo en la sociedad de la información, y por lo tanto solo es otra herramienta de marketing para que las grandes compañías como, Hp, IBM, Google, Facebook, SAP, Microsoft , etc…, puedan sacar partido a sus datos (nuestros datos), y su tecnología.

¿Qué opinas?



Iván Moreno
Firmaprofesional

11.5.12

Numerus Apertus en la normativa europea sobre facturación electrónica

Plantearemos aquí un pequeño análisis a la nueva (o no tanto) normativa europea que viene a modificar la regulación existente en Europa en materia de Factura Electrónica. Decimos que quizás no se trate de una norma tan nueva ya que fue aprobada en el 2010, pero sí lo es en cuanto a que aún espera a ser traspuesta a nuestro Ordenamiento Jurídico, para lo cuál por sí misma establece un mandato temporal, que no habrá de extralimitar el 31 de Diciembre del 2012.

Esto quiere decir que el 1 de Enero del año próximo, para evitar posibles sanciones por parte de la UE, habremos estrenado nueva normativa. Lo cuál exige un estudio por adelantado con conclusiones prácticas y lógicas de las novedades (no tantas) que nos pueden interesar como PSC, y que incorpora esta nueva norma: la Directiva 2010/45/UE.

Antes los puntos vitales de la anterior regulación que sí mantiene intactos: conserva los requisitos para poder facturar electrónicamente de exigencia del consentimiento del emisor, y garantía de la autenticidad del origen (que define), integridad del contenido (que también define), y legibilidad (esta se menciona expresamente, por primera vez, que se exigirá desde el momento de la expedición, y no ya sólo en su conservación).
Para nuestro interés, la novedad más destacable es la modificación del art. 233 de la anterior Directiva 2006/112/CE, siendo redactado ahora en el apartado 1, segundo párrafo, como sigue: “cada sujeto pasivo determinará el modo de garantizar” estos requisitos, y siempre y cuando subsista esa garantía, se puede acoger a otros medios (numerus apertus).

Para una correcta comprensión de lo que supone este párrafo hemos de traer a la memoria lo que contemplaba la propia Directiva del 2006, y nuestra propia normativa sobre facturación electrónica:

El art. 233 de la Directiva 2006, tasaba la firma electrónica (reconocida, dice nuestra Orden EHA/962/2007), y el Sistema de Intercambio de Datos (EDI), como métodos que garantizaban esa integridad y autenticidad, sin embargo ya contemplaba la posibilidad de utilizar otros métodos, siempre y cuando el Estado Miembro lo autorizara.

EL GRAN CAMBIO, A NUESTRO MODO DE VER, ES QUE LA DIRECTIVA DEL 2010 YA NO SOMETE LA ELECCIÓN DE OTRO MÉTODO A LA AUTORIZACIÓN POR EL EM, SINO A LA VOLUNTAD DEL SUJETO PASIVO, siempre y cuando garantice los requisitos que sabemos.

Esta idea que recogía la Directiva anterior, también articula nuestro RD 1496/2003, que aprobaba el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación.

Desde la CEOE lleva fraguándose una postura oficial sobre la factura electrónica desde hace ya bastantes meses, hemos tenido acceso a este intenso debate y podemos extraer una de sus conclusiones (8) que: “recomienda que el Gobierno apoye la línea de simplificación que contempla la Directiva 2010/45/UE”. Esta recomendación al legislador resulta sin duda retórica, toda vez que cualquiera que sea nuestra opinión al respecto, el contenido de esta norma modificativa será una realidad en un futuro próximo.

22.4.12

La competitividad y el ahorro. Las razones del paso de las organizaciones basadas en el papel a las nuevas organitzaciones del siglo XXI: el documento electrónico con validez jurídica.


El uso, cada día más extendido, de medios electrónicos y telemáticos, nos permiten una mejor gestión de la información: bases de datos, pedidos y contratos telemáticos, tramites financieros, informes, historiales, etc. hace que a su vez está provocando que se incremente de una forma casi exponencial el número de documentos electrónicos que generamos, que consultamos y que modificamos. De todos estos documentos, algunos empiezan a tener validez jurídica, y en los próximos años no solo serán algunos sino muchos y por tanto serán documentos que generarán derechos y obligaciones: contratos, escrituras, pedidos, albaranes, facturas, informes médicos, técnicos, jurídicos, auditorias, etc.

Se considera documento electrónico, la información de cualquier naturaleza en forma electrónica, archivada en un soporte electrónico según un formato determinado y susceptible de identificación y tratamiento diferenciado.

Esta es la definición de documento electrónico recogida a la Ley de Impulso de la Sociedad de la Información del año 2007, también conocida como la LISI. Esta ley obliga a las grandes empresas a permitir la relación de sus clientes con estas por medios electrónicos, y por tanto ha empezado a generarse una cantidad importante de documentos electrónicos con valor jurídico.

Paralelamente, la socialización del uso de las nuevas tecnologías, está haciendo aumentar exponencialmente el número de e-documentos, además la concienciación medio ambiental cada vez más extendida, también ayuda a este crecimiento, con iniciativas como el “paperless office”.

Aún así y teniendo en cuenta la situación económica actual, este desarrollo no ha sido el que todo el mundo preveía y en estos momentos los motivos que están impulsando la generación de documentos electrónicos, especialmente con validez jurídica empiezan a ser otros: competitividad y ahorro.

Competitividad, pues cada vez más, las diferentes administraciones públicas empiezan a pedir en los contratos públicos, que las facturas y los contratos sean electrónicos con validez jurídica (inicialmente como elemento que da más puntuación y próximamente como obligación). Las grandes empresas empiezan a pedir a sus proveedores que las comunicaciones se establezcan por medios electrónicos, inicialmente de datos, ahora de facturas electrónicas y próximamente de todo tipo de documentos: pedidos, albaranes, ofertas, etc. También encontramos en ciertos sectores donde el documento electrónico es ya obligatorio, como es el caso de la receta electrónica, la relación de las empresas con las AAPP: Agencia Tributaria, Seguridad Social, etc. Esto nos está llevando a que el documento electrónico con validez jurídica empieza a ser un elemento clave en la estrategia de la empresa. Finalmente hacer una reflexión en este sentido: a pesar de que actualmente las grandes decisiones a nivel económico y político están tomadas por actores que venimos del papel, las nuevas generaciones, que ya se están empezando a incorporar a este mundo profesional, son personas que ya han nacido en el mundo digital y que por tanto su predisposición va mucho más orientada al documento electrónico y a la relación telemática que la tradicional. Este hecho marcará también unas nuevas demandas a las que hay que estar muy atento a la hora de dar respuestas y por tanto será un elemento más de competitividad empresarial.

Ahorro, pues está demostrado que la gestión del documento electrónico es mucho más económica que la gestión del papel. En el caso de la factura electrónica, según estudios de la Unión Europea, el coste de una factura en papel, incluyendo costes de generación, envío y tratamiento es de más de 4,5 euros mientras que la misma factura en formato electrónico no llega al euro. En otro de los ámbitos donde el ahorro está claro, es en los procesos donde está involucrado un intercambio de documentos entre oficinas, clientes y proveedores, etc. El envío físico de documentos tiene unos costes de tiempo y dinero, que desaparecen en el envío de los documentos electrónicos, puesto que este es prácticamente cero, con independencia del número de documentos y la distancia. Evidentemente el tiempo también es prácticamente cero, y por tanto el ahorro, ya no solo es de dinero, sino de tiempo. Las grandes empresas están digitalizando (con validez jurídica) sus documentos para disfrutar ya de este ahorro. Este mismo proceso seguirán las pequeñas y medianas empresas.

Otros aspectos que debemos también considerar son los de seguridad y fiabilidad. El documento electrónico puede ser y es más sencillo que sea mucho más seguro que el papel. Tanto a nivel de custodia, como de envío con seguridad tanto de recepción como de lectura por parte de las personas interesadas son otros de los aspectos a considerar a la hora de pasar del papel al documento electrónico.

Como debemos afrontar desde nuestras organizaciones el proceso de adaptación al e-documento ?
El hecho de que las organizaciones desde sus inicios hayan gestionado los documentos en soporte papel, hace que los procesos de cambio no siempre sean sencillos. Además, muchas veces las relaciones de las organizaciones con sus clientes o administrados y proveedores está condicionada por si estos están ya adaptados a los documentos electrónicos, por lo cual es necesario definir una estrategia de cómo hacerlo.

Primero es necesario ver en qué ámbitos de la organización la incorporación del documento electrónico generará más ahorro o aportará más competitividad. No en todos los ámbitos será igual y si la organización es capaz de identificar estos, el retorno de la inversión será mucho más rápido que si se quiere hacer globalmente.

Una vez identificados estos ámbitos, será bueno cuantificar el ahorro para poder valorar el retorno de la inversión.

El tercer paso será definir qué herramientas necesitamos y qué será necesario hacer para adaptar la organización al e-documento. De aquí saldrá un presupuesto que habrá que estudiar ante el ahorro de la gestión del documento electrónico.

Finalmente, y en el caso que el proyecto signifique unos ahorros o beneficios para la organización, será el momento de implantar el documento electrónico.

Lo que sí es evidente, es que cuanto más grande sea la organización, con más red de distribución o prestación de servicio, más grande será el ahorro.

Conclusiones
El documento electrónico es el presente y el futuro. El ahorro, la competitividad así como la seguridad que este aporta, son los factores que están impulsando su implantación, más allá de las posibles obligaciones jurídicas. Ahora es momento de hacerlo, pues está demostrado que los ahorros se pueden generar ya hoy. Se debe hacer pero desde una visión corporativa y de retorno de la inversión, y no desde un proyecto puramente tecnológico, pues a pesar de estar implicada la tecnología, esta no debe pasar por delante de los aspectos estratégicos.

Jordi Masias
Consejero Delegado

11.4.12

Soluciones completas

Cada día existen más empresas que ofrecen soluciones enmarcadas en el ámbito de la firma electrónica (de factura electrónica, de digitalización certificada, de notificaciones electrónicas, etc.) que requieren el uso de un certificado digital para identificarse y para firmar
electrónicamente.

Normalmente, estas empresas ofrecen su solución, sin más. Dando por hecho que el cliente ya dispone de un certificado digital, cuando en muchos casos no es así. El cliente, con frecuencia, no dispone de este elemento. Entonces el proveedor de la solución le sugiere al cliente que acuda
a una Autoridad de Certificación a solicitar su certificado.

Esto es comparable con vender una casa sin llave. Imagínese que decide comprar una casa y que la inmobiliaria le dice: "Aquí tiene usted su casa, pero tenga en cuenta que la llave de la puerta no se la entrego yo. Debe acudir a una ferretería a comprarla". Sonaría un poco raro, ¿verdad? Usted compra una casa, pero no puede entrar en ella. Antes, tendrá que ir a una ferretería a comprar su llave.

Para este tipo de empresas supone una ventaja competitiva ofrecer su solución con todos los elementos necesarios para que el cliente pueda utilizar la herramienta desde el día en que decide adquirirla. Es recomendable que este tipo de soluciones se ofrezcan junto al certificado digital, por varias razones:
  • Al cliente se le da todo lo necesario para que pueda empezar a utilizar su aplicativo desde el minuto cero.
  • Al cliente se le ahorra tiempo y gestiones algunas veces tediosas. Normalmente, una empresa para adquirir un certificado digital, tiene que llamar a una Autoridad de Certificación y concertar una cita para personarse y presentar toda la documentación necesaria para poder disponer de él.
  • Al cliente se le simplifica el trato con proveedores. No es lo mismo tener un proveedor para cada elemento necesario para el uso de una solución, que tener un solo proveedor e interlocutor para todos esos elementos.

A través del servicio de Autoridad de Registro de Firmaprofesional, las empresas que proveen este tipo de soluciones pueden ofrecer también el certificado digital. Mediante este servicio, podrán gestionar la emisión y la revocación de los certificados de sus clientes, sin que estos certificados pierdan la categoría de reconocidos, ni el respaldo de una Autoridad de Certificación registrada en el Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Es decir, certificados digitales con los que se puede firmar electrónicamente con plenas garantías legales.

Ricardo del Pozo Sainz
Director de Operaciones
Firmaprofesional