13.7.12

Nuevo Reglamento europeo para la aceptación transnacional de la Firma Electrónica


El pasado 10 de Febrero la Comisión Europea adoptó el Acta del Mercado Único, cuyo objetivo, como recordamos, era poner en marcha 12 líneas de actuación para reactivar el mercado único. Dentro de estas, nos detuvimos en la que hacía referencia a la promoción del mercado único digital (línea de actuación 7), que aseguraba que Europa necesita una legislación que garantice el reconocimiento mutuo de la identificación y la autenticación electrónica. 
                                                                             

En el marco de la Agenda Digital Europea, esto se plasmo el pasado día 4 de Junio, en una propuesta de Reglamento presentada por la Comisión Europea con la idea de hacer posible un esquema necesario: el reconocimiento mutuo de los sistemas estatales de identificación electrónica en el conjunto de Estados Miembros, facilitando las transacciones electrónicas transfronterizas seguras en Europa.


En el panorama europeo existen antecedentes a este proyecto de norma: el Proyecto Stork, en el que hasta la fecha han participado 17 EEMM, busca precisamente la interoperabilidad en materia de identidad digital. A nivel normativo su antepasado directo sería la Directiva 1999/93/CE, (que en su transposición a la normativa española se tradujo en la Ley 59/2003 de Firma Electrónica). Esta norma ha logrado cierto grado de armonización de las prácticas en Europa, si bien, todos los países de la UE tienen marcos jurídicos en materia de firma electrónica, aunque esos marcos son distintos y hacen imposible en la práctica realizar transacciones electrónicas transfronterizas.


Los carnés de identificación electrónica nacional existen en la actualidad en España, Bélgica, Estonia, Finlandia, Alemania, Italia y Portugal, mientras que otros países como Austria, República Checa, Lituania, Luxemburgo, Países Bajos, Eslovaquia, Eslovenia, Suecia y Dinamarca, tienen en la actualidad otros sistemas en vigor como tarjetas ciudadanas de identificación electrónica o sistemas de cupones.


El reglamento propuesto no obligará a los Estados miembros a introducir carnés de identidad nacional electrónica u otras soluciones tecnológicas para la identificación electrónica como tampoco obligará a los ciudadanos a obtenerlos, como tampoco introduce un sistema de identificación electrónica europeo ni una base de datos comunitaria de ningún tipo. Los países que sí tienen estos sistemas de identificación electrónica podrán decidir de manera voluntaria si se suman o se quedan fuera del sistema de reconocimiento mutuo propuesto por Bruselas, ya que la Comisión no tiene competencia para legislar sobre la gestión de identidades electrónicas, soberanía de los EEMM.
 

Una vez que el EM notifique su intención de sumarse a través de este esquema paneuropeo de reconocimiento mutuo, deberá ofrecer eso sí el acceso a los mismos servicios públicos a los ciudadanos comunitarios de otros estados que ofrece a sus nacionales: principio de reconocimiento y aceptación recíprocos.


Bruselas propone que se estandaricen y haya una supervisión nacional de los protocolos de seguridad de los Prestadores de Servicios de Certificación europeos. Una vez homologados los PSCs, serán incluidos en una lista de confianza.


Se pretende también la homogeneización y aceptación transnacional de los servicios de confianza en línea afines a la firma electrónica, es el caso por ejemplo de los servicios de timestamping, o sellos de tiempo.


Bruselas espera que la iniciativa entre en vigor hacia finales de 2014, una vez que los Veintisiete y el Parlamento Europeo den su visto bueno a la propuesta. A tener en cuenta es el dato de que el Reglamento es un instrumento normativo que, a diferencia de la Directiva, es de aplicación directa por los Estados Miembros.

Esta nueva normativa se puede traducir en ventajas concretas para los ciudadanos:      las empresas podrán presentarse a licitaciones públicas que saquen a concurso otros estados miembros. Se podrán firmar contratos por vía telemática con otras empresas europeas sin problemas ni trabas administrativas. Los estudiantes podrán matricularse en una Universidad o Escuela extranjera sin necesidad de desplazarse. La nueva normativa facilitará el acceso al historial médico de un ciudadano de un EM desde un país extranjero dentro de la UE. Se podrán solicitar plazas de funcionarios en cualquier país de la UE. Además, se podrá realizar la declaración de la renta desde el extranjero y pagar tasas e impuestos en el país donde se resida. Etcétera. Todo vía internet, sin coste y desde casa.


Enlace al proyecto de Reglamento:




Eugenia Alonso
Firmaprofesional

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